Como dicen en mi rancho, “en todos lados se cuecen habas”. En una encuesta denominada Estudio acerca de las limitaciones y obstáculos de las mujeres que se desempeñan en cargos de elección popular las senadoras mexicanas mostraron la existencia de acoso sexual, además de prácticas machista y discriminación de género…
90 por ciento de las senadoras reconoció que existe acoso sexual hacia las mujeres que ejercen un puesto político, y 30 por ciento aseguró haber sido víctima de ello por parte de integrantes de su propio partido.
64 por ciento considera que existe acoso sexual, y son las perredistas quienes más lo perciben (79 por ciento), le siguen las priistas (59 por ciento) y las panistas (57 por ciento).
La empresa que realizó esto fué la denominada Berg Marketing & Research en el 2006.
Las legisladoras perredistas tienen serios problemas…
…reportaron que al interior de su partido no se toma con seriedad sus propuestas (47 por ciento), no participan en las reuniones de los grupos de poder (41 por ciento), no se toma con seriedad su trabajo (29 por ciento), sufren bloqueos o limitaciones cuando proponen reformas a las leyes (29 por ciento) y perciben molestia de compañeros de bancada por participar en discusiones a nivel parlamentario (24 por ciento).
El PRD cumple con la cuota de género de 30 por ciento de las candidaturas, pero sólo 20 por ciento consigue un puesto de elección popular. La principal forma de llegar a las cámaras es por la vía plurinominal, pero las candidaturas se negocian y se otorgan “en función de la pertenencia a una corriente y del poder de la misma”, refieren las autoras del libro.
Además, 66 por ciento de las mujeres consideran que es más fácil acceder a un puesto de elección popular que a un cargo en el Comité Ejecutivo Nacional.
Es curioso ver que una de las instancias legislativas, que en diversos spots nos dicen que “trabajan por ti”, exista pensamientos arcaicos, machismo y desigualdad. ¿Que esperamos entonces en nuestra sociedad, si quien legisla no pone la muestra?








Un Comentario
No se la raza, pero yo soy de los que creen que hoy, Nuevo Leon necesita un General del Ejercito como Gobernador.