
En Noviembre, 1990, la revista LIFE publicó una fotografía de un joven llamado David Kirby, su cuerpo devastado por el SIDA con su mirada perdida al horizonte, rodeado de su familia mientras agonizaba.
La foto fué tomada por Therese Frare y se convirtió en una imagen representativa de la enfermedad que, en ese momento, había cobrado la vida de 12 millones de personas. Ahora, después de 20 años la foto cambió la percepción del SIDA.




