Según nota del NYT del cual anexo liga al artículo al fnia y publicado en La Jornada se menciona…
Carlos y Alberto Rojas Cardona, hermanos del “Zar de los casinos”, Juan José Rojas Cardona, relacionado con el narcotráfico y fraudes en Estados Unidos en 1994, han donado 200 mil dólares a la campaña del presidente estadunidense Barack Obama, reveló el diario New York Times.
Con la aportación de más personas, los hermanos lograron juntar dicha cantidad en busca de la absolución para Juan José Rojas, desaparecido en 1994 cuando salió bajo fianza de una cárcel en Iowa, declaró el NYT citando un cable del Departamento de Estado fechado en 2009.
Carlos Rojas Cardona habría arreglado con el anterior dirigente del Partido Demócrata en Iowa que el Gobernador del Estado absolviera a “Pepe”, agregó el medio.
Una lista publicada por el equipo de Obama informó que Leticia Rojas Cardona, de Tennessee donó 13 mil dólares; los hermanos Cardona, residentes de Chicago, donaron 30 mil 800 dólares; y otro pariente en Illinois 12 mil 600, sumado a otras donaciones de personas relacionadas con los Cardona, con las cuales el monto total suma 200 mil dólares.
En su versión en línea, el diario estadunidense indica que el equipo de campaña del presidente Obama informó que desconocían la procedencia de dichos recursos, aportados en 2011, y que rembolsaría el total.
“Debido a los cuestionamientos, regresaremos las contribuciones de estos individuos y de otros donantes que habrían traído a la campaña”, dijo Ben LaBolt, vocero del equipo de Obama.
El diario precisa que desde su desaparición, Pepe Rojas Cardona ha estado ligado con la violencia en el mundo de los casinos en Monterrey y las contribuciones ilegales a las campañas políticas, en las cuales se sospecha que donó 5 millones de dólares.
Según el cable del Departamento de Estado, dice que Pepe se salvó de un intento de asesinato en 2007 y figuraba como sospechoso de organizar el homicidio de un empresario.
Los antecedentes penales comenzaron en Iowa en 1990, acusado de malgastar dinero de un consejo universitario, un año después, lo acusaron de realizar fraude en una empresa de telemarketing. Fue sentenciado a cinco años de prisión.
Salió libre bajo fianza y fue arrestado en Nuevo México por intentar traficar con mariguana por la frontera entre México y Estados Unidos. En 1994, Juan José Rojas Cardona se declaró culpable y desapareció de Estados Unidos cuando se encontraba en libertad bajo fianza.
Para los que no sepan quien es el “zar de los Casinos”…

Prófugo de la justicia de Estados Unidos, Juan José Rojas Cardona, El Zar de los Casinos, llegó a Monterrey en 1999 y pronto embaucó a empresarios estadunidenses para que invirtieran en los primeros casinos y luego defraudarlos. Con una fortuna en los bolsillos, construyó un andamiaje de relaciones políticas que del ámbito local pasaron al nacional. Llegó hasta la cúspide del poder: presuntamente aportó dinero para la campaña presidencial panista, y también para las de los aspirantes presidenciales del PRI y el PRD.
Un exoperador suyo, quien le resolvía parte de sus problemas empresariales, relata a Proceso que fue testigo de visitas realizadas por políticos a su entonces jefe, de la solicitud de dinero hecha por un individuo, José Serrano Montoya, para saldar “favores”, y de la forma en que trabaja El Zar de los Casinos.
Y aunque pidió que no se citara su nombre por seguridad personal y familiar, permitió que sus declaraciones fueran grabadas.
Confirma que a finales de los noventa Juan José Rojas Cardona fue sometido a proceso en Estados Unidos por el delito de fraude, pero violó su libertad condicional y huyó a México. Se estableció en Monterrey, capital del estado de Nuevo Léon, donde “empieza a hacer fraudecitos, como aquel de 57 mil dólares al tratar de cambiar un cheque en una casa de cambio”.
Ahí se hizo de varios casinos en la zona metropolitana.
Fue Manuel Galván quien lo puso en contacto con una persona de Las Vegas, Nevada, llamado Bart Massi, y comenzó a operar El Bingo de la Suerte, primer casino de tragamonedas en la capital regiomontana. El negocio fue cerrado en 2003.
A partir de entonces, según su excolaborador, Rojas Cardona convenció a dos estadunidenses –Joe Georgos y John Lee, quienes venían de Lousiana– para que invirtieran en la remodelación del hotel Granada Inn, en San Nicolás, y transformarlo en el primer gran casino de la zona, El Bellavista, que logró un éxito inusitado. Gente de Nuevo León, Coahuila y de Estados Unidos solía jugar en él.
“A Georgos y Lee los llevó a Monterrey una mujer de Lousiana. Lee le tomó afecto a Pepe. Lo quería como a un hijo, por lo que lo hizo gerente del Bellavista y le daba una pequeña participación”, sostiene el informante.
Agrega que en 2004, cuando la Secretaría de Gobernación clausuró el Bellavista, Rojas convenció a Lee –en contubernio con un sujeto de nombre Sergio Gil– para que revivieran el permiso que Gobernación había entregado en 1978 a un permisionario, denominado Petolof, quien tenía los derechos para operar el hipódromo de Nuevo Laredo.
Actualmente Petolof tiene a su cargo el casino Red, donde fue grabado Jonás Larrazabal, hermano de Fernando, alcalde de Monterrey, recibiendo dinero. Actualmente Rojas y Gil están distanciados.
El Zar de los Casinos, una historia siniestra – Obama to Return Major Donations Tied to Fugitive