
Gran revuelo causó este comentario escrito en su cuenta de twitter por Jonathan Orozco, portero de los rayados con alusión a los periodistas que esperaba para una conferencia de prensa.
El mismo jugador tuvo en dicha cuenta, que dar explicaciones al respecto…

¿Que pensar al respecto? Leamos lo que dice por ejemplo Felipe Tijerina de Los Tubos, quien es precisamente periodista…
Puede que Orozco sea muy buen portero, pero en otro tiempo, con todo y lo bueno que fuese, ya le habrían cortado la cabeza y lo habrían despedido de su trabajo por sus pésimas formas. Sí, puede ser campeón de lo que quieran, pero no deja de ser un deportista más, como muchos otros, al que se le han subido los humos y que cree que su posición le da un nivel por encima del resto de los mortales.
No se trata, no, de una defensa gremial a mis compañeros de profesión, se trata de la desfachatez con la que un tipo que no tiene más oficio que jugar al futbol se refiere a profesionales de la comunicación.
Si alguien escribe “Aquí, en la sala de prensa, esperando a estos imbéciles”, no puede haber duda de que se está refiriendo a los reporteros. ¿De dónde se extraña Orozco de la reacción?
Lo que resulta por demás triste es que ni el capitán del equipo, ni el entrenador, ni los directivos, salgan a imponerle un correctivo ejemplar a este barbaján que tiene aires de grandeza. La afrenta no es sólo a los reporteros, sino a los aficionados que le siguen y a la ciudad entera.
Desconozco si el portero rayado haya cursado alguna carrera profesional, no lo sé y no me importa, pero de lo que sí estoy seguro es de que carece de formación, de valores, de disciplina, de un entendimiento básico en lo que se refiere a la necesaria e importante relación que debe tener como profesional del futbol con los medios de comunicación y de las implicaciones que sus torpes palabras pueden llegar a tener.
Hay que ser bastante imbécil, ahora sí utilizado el término con toda propiedad, para referirse así a los representantes de los medios de comunicación y agenciarse un mal ambiente que difícilmente desaparecerá, haga lo que haga el señor portero.
Tiempo y trabajo le costará a Orozco quitarse la mancha de encima. Al primer error que cometa en la cancha los periodistas no dudarán en tildarlo de “imbécil” y le van a formar un ambiente que terminará, tarde o temprano, en impactar en su desempeño y con ello vendrá, irremediablemente, su salida del equipo, si no es que terminan retirándolo del futbol profesional.
Campéon o no, futbolista o no, periodista o no, digo, es de buena cuna no hacer referencias en forma de insultos contra nadie. Pero vaya, la educación se mama definitivamente. Pero aqui podriamos traer a la memoria lo que una vez mencionaria Forrest Gump “stupid is as stupid does”. Esto es, si alguien que haya elevado a nivel de “Semidiós” a Jonathan Orozco por ser el portero del equipo ganador del futbol mexicano tomará sus palabras dandole una connotación de índole hasta religioso lo defenderá y lo justificará.
Pero aquel periodista que busca la nota “picante, punzante, polémica”, fuera de las acostumbradas balas, pelirrojas colgadas, decapitados y granadas, esto es “una mina de oro” y hará pedazos al jugador metiéndose hasta con la directiva rayada culpándola de no hacer “un examen de educación” de sus jugadores.
Es así como veremos un “jueguito” de dimes y diretes, en donde Jonathan Orozco se hundirá en comentarios inútiles tratandose de explicar, los periodistas seguirán haciendo leña del árbol caído, y la gente creyendo y leyendo lo que publican en cada bando.
Desgraciadamente esto sale como un “relax” después de un inicio violento en el estado.
Pero pongamos los pies en la tierra por favor. Si alguien esperaba que de la boca (o sus dedos para el caso) de Jonathan Orozco saliera la “teoría de la relatividad” bien pudiera esperar sentado. Pero si también esperan que salga un premio Pullitzer de los escritos de los periodistas locales, a lo mejor en la otra vida…
Luego entonces y retomando la frase de Forres Gump “stupid is as stupid does”, la cambiaría por “imbécil es quien imbeciladas hace”. Así, habrá gente que justifique y apoye en todo momento a Jonathan Orozco solo por que es el “portero del equipo campeón del futbol mexicano” y hasta podrán decir que puede decir lo que quiera de quien quiera. Habrá otros que se sientan insultados, ofendidos y hasta mancillados en su honor por que alguien emitió la palabra “imbeciles” y buscarán rasgarse las vestiduras y buscar consuelo con los monjes tibetanos…tal vez.
Analizemos las reacciones y el tiempo nos enseñará, realmente, quienes son los imbéciles…
Un imbécil