Resulta que el instituto de la mujer en España consideró este spot publicitario como “Machista” aludiendo a la voz femenina que dice de forma sensual algunas ordenes:
“Dan lugar a interpretar que van dirigidos a una mujer y que suponen un comportamiento permisivo y asumible. Consideramos que, tal como está planteado el anuncio, estos términos coadyuvan a la violencia de género, que es normal gritar y controlar a una mujer “
ElPais
¿Como lo ven? y luego van a decir que los comerciales de la cheyenne (apá) denigra a los trabajadores del campo.









